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La costumbre, hábito, necesidad, manía o por qué no "gusto", de hurgar nuestra nariz, tiene nombre: Rinotilexomanía.
En algún lugar, momento o circunstancia, y por alguna razón, todos lo hicimos... o lo hacemos.
Los niños claramente lo hacen más que los adultos porque en la mayoría de las culturas se enseña que eso no está bien.
Pero más allá de las buenas costumbres, el dedo en la nariz es un peligro para la salud.
Una bacteria llamada Staphylococcurs aureus que introducimos en nuestra nariz con el dedo provoca desde afecciones superficiales de la piel hasta patologías severas como por ejemplo neumonías, meningitis, sangrados y vestibulitis.
Hay que saber también que algunas personas se hurgan la nariz de manera compulsiva llegando a lastimarse. Estos casos requieren atención especializada.
Ya sabes, trata de no hurgar tu nariz y si crees que necesitas hacerlo, hazlo con las manos muy limpias.
Una de las pocas cosas buenas que nos dejó la pandemia fue reafirmar la importancia de la higiene de nuestras manos antes de tocarnos la cara.
En algún lugar, momento o circunstancia, y por alguna razón, todos lo hicimos... o lo hacemos.
Los niños claramente lo hacen más que los adultos porque en la mayoría de las culturas se enseña que eso no está bien.
Pero más allá de las buenas costumbres, el dedo en la nariz es un peligro para la salud.
Una bacteria llamada Staphylococcurs aureus que introducimos en nuestra nariz con el dedo provoca desde afecciones superficiales de la piel hasta patologías severas como por ejemplo neumonías, meningitis, sangrados y vestibulitis.
Hay que saber también que algunas personas se hurgan la nariz de manera compulsiva llegando a lastimarse. Estos casos requieren atención especializada.
Ya sabes, trata de no hurgar tu nariz y si crees que necesitas hacerlo, hazlo con las manos muy limpias.
Una de las pocas cosas buenas que nos dejó la pandemia fue reafirmar la importancia de la higiene de nuestras manos antes de tocarnos la cara.
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